martes, 21 de diciembre de 2010

LLANTINAS.


El Real Madrid tiene un solo problema en la actualidad, el Barcelona. Cuenta con una plantilla excelente, con un entrenador ganador y con un presidente capaz. Gana siempre, casi, y hasta el día D jugaba bien al fútbol. El Barcelona tiene lo mismo, pero elevado al máximo exponente, y además ganó el día D. Y lo peor para el madridista es la palpable sensación de que esto no va a cambiar.

La solución es competir hasta la extenuación, y una vez acabada la temporada felicitar al que corresponda. No es sencillo competir contra un imposible, pero no existe otra salida. Llorar no es una opción, al menos para el Madrid. Cuando los llantos llegaban de Barcelona en tiempos pasados al madridista le sonaban a pataleta, y a impotencia. La diferencia en cuanto a sensaciones entre ambos clubes es sideral, sin embargo la diferencia real son 2 puntos en Liga, ninguna diferencia en Copa y ninguna en Champions, y aunque no lo parezca ambos tienen muchas opciones.

Ese debe ser el trabajo del cuerpo técnico madridista, convencer a su equipo y a su afición de las posibilidades reales con las que cuentan. Y a los árbitros dejemoslos a un lado y centremosnos en lo que toca, jugar al fútbol.

3 comentarios:

  1. Comparto 100% tu reflexión de hoy, Agu.

    Esta mañana me comentaba un taxista de Sevilla (vecino del vicepresidente del Sevilla, que es de Utrera), que le reconoció que el chufla de Soria estuvo todo el partido con la manita,y que se pasó un poco bastante.

    Creo que este imprensentable se merece su post poniendolo a "cardo".

    vemos
    Casualmente el Marca publica este asunto hoy.

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  2. Muy buen articulo,comparto tu idea.
    Es que usted es muy grande.

    P.D.Lo de ese delegado no tiene ningun tipo de calificación.

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  3. La culpa es de Herrerín por meterse con gente más pequeña.

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